En este blog hemos hablado mucho sobre la formación de los profesionales dedicados al cuidado y tratamiento de la salud bucodental, pero… ¿Qué es lo que suelen realizar en su día a día? ¿Para qué sirve?

Uno de los tratamientos y funciones que suelen hacer los profesionales de la higiene bucodental, es eso, la higiene. Seguro que tu dentista de confianza te ha comentado más de una vez que tienes que realizarte, mínimo, una vez al año una limpieza bucal profunda para evitar cualquier tipo de daño en tu dentadura.

Muchas veces las enfermedades gingivales, están a la orden del día, y es que la acumulación de la placa bacteriana es muy común. La mejor forma para combatirlas es tener una buena rutina dental en casa, pero no siempre es suficiente, y es mejor que cuentes con las manos de alguien especialista en higiene dental, para que así pueda realizar una limpieza más profunda en zonas de difícil acceso.

Pero… ¿Cuáles son los pasos para la limpieza bucal?

 

¿Cómo proceder?

Un primer paso que hay que seguir es el análisis de los dientes y las encías, con el fin de explorar y valorar, si existe algún tipo de enfermedad periodontal, y realizar así , de una manera u otra la limpieza bucal. Además, saber si existen problemas de movilidad de la dentadura o de las piezas dentales es otro factor a tener en cuenta.

En este primer paso, hay que considerar, lo que se conoce como el “raspado”. Éste consiste en eliminar los depósitos de placa y sarro en el que se emplean herramientas de ultrasonidos para abarcar la mayor retirada de estas impurezas mencionadas y después pasar a elementos más manuales para continuar con la higiene.

 

 

En el siguiente paso, lo que hay que pulir los dientes hasta dejarlos lisos lo máximo posible. Este pulido lo que intenta es eliminar las manchas de los dientes y los deja brillantes, esto no solo es algo estético sino que está pensado en alisar las imperfecciones y evitar que se adhiera nuevas zonas de placas bacteriana.

Una vez ha pasado esta etapa del proceso, se elimina lo restante con agua a presión junto con un bicarbonato especial para conseguirlo.

Este proceso de higiene dental se dará por finalizada con la aplicación de un gel anti inflamatorio. Esto  ayudará a reducir las molestias que se pueda haber sufrido el procedimiento de limpieza dental y, al mismo tiempo, evitar la inflamación de las encías.

 

Otras técnicas para la higiene

Lo que hemos comentado en el apartado anterior es lo que se entiende como una limpieza dental básica. Existen otro tipo de limpiezas en función de la enfermedad o diagnóstico, se realizará de una manera u otra.

El curetaje es otra técnica de limpieza dental para realizar una higiene de mayor profundidad, teniendo en cuenta que se realizará por debajo de la línea de las encías hasta llegar a ala raíz de los dientes.

En definitiva, que un buen profesional sepa sobre cómo se debe de hacer una higiene dental a la perfección es vital para sus pacientes y su salud bucodental.

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